“MARIQUILLA RABIETAS”

No hace mucho leíamos con sorpresa como SGAE abandonaba con desaire la reunión con el CATSI al no ser atendidas, sin miramientos, sus pretensiones para actuar sobre los portales y contenidos disponibles en Internet como censores, sin la necesidad de mediación judicial.

A ese tipo de comportamiento se le llama rabieta. Tema delicado sobre el cual los padres tenemos cierta experiencia, y sabemos que lo peor que podemos hacer ante una rabieta es acceder a la solicitud que la ha provocado es decir; un niño (* léase SGAE, EGEDA…en lugar de niño) no puede nunca salirse con la suya utilizando este método.
En caso contrario, el niño (*) aprenderá a utilizar este mecanismo cada vez que quiera algo.
El niño (*) debe saber que si desea algo debe expresarse con serenidad, negociando las cosas relajadamente, pidiendo las cosas con corrección y aceptando de buena gana una negativa por parte de sus padres.

Hace unos días, recibimos con sorpresa la noticia de una nueva rabieta por parte de EGEDA. Esta vez EGEDA pretendía extender una reclamación de deuda sobre un pequeño negocio de León. Para ello solicitó a la empresa el acceso a toda la documentación contable desde el año 2002.
Dicha empresa, presentó su oposición a que una entidad privada campara de forma incontrolada entre archivos y documentación, que contienen cientos de datos privados cuyo responsable ha de proteger.  EGEDA informó de forma amenazante a la empresa, que si dicho requerimiento se hacia por vía judicial, seria “peor”.

Pasan los meses, llega el requerimiento, se contesta y el Juez dictamina de forma muy coherente, justa y adecuada a la situación, otorgando a EGEDA, solo parte de las pretensiones.

Les autoriza a revisar “parte” de la documentación solicitada, no autoriza el número de auxiliares solicitados por EGEDA (minimo 3) para realizar la auditoria, ya que por la envergadura de la empresa no es necesario tal despliegue intimidatorio. Tampoco considera adecuado que, dado que se van a exhibir datos privados de clientes acudan a dicha auditoria mas personas de las necesarias, concede que solo vaya 1.
Además el juez solicita a EGEDA el pago en caución de 1000 euros en lugar de los 300 propuestos por EGEDA

EGEDA responde que se archive el tema y le devuelvan los 1000 euros.
Esto se puede interpretar como una victoria por parte del negocio que iba a ser auditado, evidentemente gracias al buen hacer de este Juez del Mercantil de León que ha demostrado que el sentido común cierra la puerta a las discusiones mantenidas por defender criterios interesados no regulados por Ley.
Pero también pensamos que no es correcto dar un portazo en un juzgado Mercantil, cuando no te dan lo que pides…

Quiero recomendar encarecidamente como madre, a las Entidades de Gestión la lectura del cuento “Mariquilla Rabietas” de Lola Baño.
Que incluyan dicho relato en sus carpetas de gestión ya que sin duda les ayudara a alcanzar el grado de madurez necesario para evitar situaciones molestas que les supongan un obstáculo a la hora ganarse el respeto de sus semejantes.